Descripción
Las personas que más sufren las consecuencias de la alteración del clima son las que menos han contribuido a producirlas. Las diferencias en emisiones de CO2 per cápita entre los países desarrollados y el resto del mundo son escandalosas e indignantes.
La única vía para mitigar los impactos del cambio climático es disminuir las emisiones de CO2 hasta concentraciones que retrasen éstos, de modo que las poblaciones y los ecosistemas tengan tiempo suficiente para adaptarse: estas cantidades se sitúan en 1.8 t/habitante para el 2030. La media mundial es de 4.6 t de CO2 y es evidente a quien le toca hacer el mayor esfuerzo.
Mientras más se tarde en iniciar la reducción de emisiones, mayores tendrán que ser éstas para contrarrestar el avance en el calentamiento del planeta. La realidad es que incluso los niveles de reducción del Protocolo de Kyoto, que son realmente escasos para lo que requiere la situación, resultan excesivos para la voluntad de luchar contra el cambio climático que muestran hoy los gobiernos de países desarrollados.






Valoraciones
No hay valoraciones aún.